| En el último número
de Iwe: El profesional de la Información han aparecido un
par de buenas revisiones críticas sobre el estado de la AI
de Jesús Tramullas (1) y Jesús Bustamente (2). Ambos
autores aportan una visión crítica sobre el desarrollo
de la AI y la usabilidad al calor de la aparición y evolución
de la World Wide Web.
Desde mi punto de vista, como comenté hace
tiempo en Cadius http://www.mail-archive.com/cadius@lista.cadius.net/msg01161.html
es necesario pararse un momento a pensar en qué estamos haciendo
y cómo lo estamos haciendo. La AI no es una entelequia, ni
marketing, ni evangelización. Es una necesidad. En el ámbito
anglosajón se lleva algún tiempo más trabajando
sobre todo ello y en España nos encontramos con una oportunidad
excelente para aprovechar el trabajo realizado hasta ahora y acometer
la labor de sistematizar la AI como disciplina y como metodología
habitual de trabajo para el diseño de sitios web.
La AI está en pañales y tenemos mucho que aprender,
que hacer y que discutir todavía. ¿Acaso alguien piensa
que la Web va a desaparecer haya o no recesión económica?
¿Acaso las empresas dejarán de invertir en la Web
por el descalabro económico sufrido? La Web es una herramienta
fundamental de trabajo para las empresas, organizaciones e instituciones
y ninguna de ellas se puede permitir el lujo hoy por hoy de prescindir
de ella. El dorado de las nuevas tecnologías explotó
y el necesario ajuste del cinturón del sector ha colocado
las cosas en su sitio. Entre otras cosas, lo que ello ha supuesto
es que más allá de que nos llamemos Arquitectos de
Información o Ingenieros de Usabilidad o como sea tengamos
que demostrar que nuestra labor es necesaria, produce sus consecuentes
retornos económicos y funcionales (entre otros) y no se puede
obviar.
Internet es un campo global despiadado de competencia
y sólo aquellos que entiendan el valor de la información
y de su gestión en línea podrán tener éxito
en su modelo de negocio o de función. Lo contrario tan sólo
supondrá una sangría de dinero y una pérdida
de tiempo y de esfuerzos. Para los documentalistas (entre otros
muchos profesionales) es un campo en el que tenemos mucho que decir
y en los próximos meses lo veremos de forma cada vez más
acusada.
Referencias bibliográficas:
(1) TRAMULLAS, Jesús. Documentos y servicios
digitales: de la usabilidad al diseño centrado en el usuario.
El profesional de la Información. Marzo-abril 2003, vol.
12, nº 2, p. 107-110.
(2) BUSTAMANTE, Jesús. La Arquitectura de
la Información del siglo XX al XXI. El profesional de la
Información. Marzo-abril 2003, vol. 12, nº 2, p. 110-111.
|