| Es curioso, estaba leyendo el último artículo publicado en Alzado
http://www.alzado.org/articulo.php?id_art=440 y navegando un poco a
partir del mismo he terminado en
http://lostintranslation.com/english/welcome/index.shtml sitio que me
ha gustado de buenas a primeras no por nada en especial, sino simple y
sencillamente por su diseño visual, claridad, por sus cinco secciones y
el detalle de los títulos de la página invertidos excepto la primera
letra en la columna izquierda. Puro diseño gráfico vamos.

No tendría nada de sorprendente el hecho de encontrar una web que te llame
la atención por su diseño de no ser porque después de navegar un par de
minutos por la misma y leer alguna cosa, me he encontrado mirando la
cabecera (la banda morada superior) y me he dado cuenta de que
inconscientemente la había ignorado total y absolutamente. ¿El famoso y
conocido "efecto ceguera banner"? ¿Instinto de autoprotección ante la
saturación informativa causada por los banners que se suelen situar esa
zona o tiene que ver más con la apariencia de banda entera corrida de
un lado a otro de la pantalla? Y ello me lleva a algunas reflexiones.
Estas cabeceras eran muy habituales en el diseño de las web hace seis o
siete años. Igualmente abundaban los marcos y el uso y abuso de otros
recursos gráficos para llamar la atención como los textos parpadeantes,
etc, etc, etc... La pregunta es, si hemos desarrollado técnicas de
autoprotección contra la sobrecarga informativa que nos genera en la
web determinado tipo de información como los banner publicitarios
(aversión pura y directa asumida de nuestro entorno real) en su formato
clásico, apaisado o reducido, de los anuncios en flash y similares en
ventanas emergentes (jamás me he parado dos segundos a leer uno sino
que bastante molesto he buscado la forma más rápida de cerrarlo
inmediatamente) ¿cómo condiciona esto nuestros diseños de las
interfaces?
El otro día leía uno de los comentarios que se han estado
haciendo estos días en la lista sobre http://www.edreams.com acerca de los banners
publicitarios y la contestación sobre la uniformidad y el estudio con
otras web de viajes similares y la familiaridad de los usuarios con
este tipo de promociones en este tipo de sitios a la hora de diseñar la
interfaz. La "famosa" ley de Jakob (con la que personalmente no estoy
muy de acuerdo pero que tiene algunas implicaciones interesantes) dice
que "el usuario pasa la mayor parte de su tiempo en otros sitios
diferentes al nuestro" ergo => nuestro sitio se tiene que parecer a los
demás ¿? ¿hasta qué punto es esto cierto? ¿Hasta qué punto está
condicionado el diseño de nuestra interfaz por los estándares o cánones
habituales de los webs de nuestro sector? ¿Hasta qué punto ayuda que
nuestro sitio se parezca a los demás y hasta qué punto coharta nuestra
creatividad y la posibilidad de diferenciarnos de los demás? ¿De
innovar y de romper con lo establecido? ¿Dónde está el equilibrio? ¿Y
si hacemos algo distinto que es lo que sucede con nuestro sitio web?
(échese un vistazo por ejemplo al hilo de como marcar diferencias -por lo innovador- de
los demás a La Coctelera. Recomiendo crearse un blog para observar el trabajado diseño de la interacción y la potente metáfora visual que utilizan para representar la bitácora cuando se está editando).
Personalmente estoy muy
interesado por la búsqueda de patrones de diseño en los
sitios web. Los hay y existen. Pero no obstante... ¿Ayudan o lastran? ¿Hemos de ir a
remolque de las innovaciones de los sitios más populares de Internet? |